¿Cuándo conviene un renting? Motivos y situaciones

Si has llegado hasta aquí es porque te interesa saber cuándo conviene realizar un renting. Probablemente estés pensando en financiar la adquisición de un vehículo, o tal vez simplemente lo necesitas y estás buscando cuál es la forma más barata de disponer de uno.

El renting es una posibilidad que está disponible tanto para empresas, como para profesionales y también para particulares. Existen muchas situaciones en las que el renting es la mejor opción.

En este artículo vamos a enumerar una serie de ejemplos y circunstancias concretas en las que es conveniente la realización de un contrato de renting.

¿Cuándo conviene contratar un renting?

Para saber cuándo conviene formalizar el alquiler de un coche mediante renting, primero es necesario conocer cuáles son las características propias de esta metodología de financiación de vehículos. Serían las siguientes:

  • Se trata de un contrato de arrendamiento de vehículos en el que se alquila un coche por un determinado período de tiempo.
  • Durante la duración del contrato, el cliente afronta el único gasto de una cuota mensual por la utilización del vehículo.
  • Algunos contratos de renting incluyen una opción de compra, si no es el caso, cuando se produce la finalización del acuerdo siempre se puede producir una renovación con el mismo u otro vehículo.

Por tanto, es necesario adaptarse a estas condiciones para conocer cuándo conviene contratar un renting. No obstante, se pueden dar muchas situaciones que nos guíen hacia la idea de tomar esta opción.

Principalmente, estas causas concretas se pueden dividir en dos:

  • Personales o por motivos particulares.
  • Por las necesidades de una determinada empresa o negocio.

Cuándo es buena opción contratar un renting para particulares

Como hemos comentado, una de las principales características de un contrato de renting es que se trata de una modalidad de alquiler. Por tanto, la primera razón que puede hacer decantarse a cualquier persona por conseguir un coche de esta manera es la imposibilidad o la falta de intención de adquirir un coche en propiedad.

Esta situación está normalmente asociada a la necesidad de realizar un gran desembolso inicial, o en otros casos, contraer una deuda que después tendrá que ser pagada poco a poco.

En cualquier caso, comprar un coche tiene una serie de costes asociados que no todo el mundo puede asumir. Ser titular de un coche es una responsabilidad y un gasto continuo.

Por todo la anterior, muchos particulares recurren al renting como medio de disponer de un coche cuando lo necesitan, de forma rápida y sencilla, ganando en tranquilidad al mismo tiempo que no se produce una atadura indefinida con un coche concreto.

Las personas que tienen gusto por cambiar de vehículo cada cierto tiempo, pueden tener en el renting la opción perfecta para disponer de un coche cuando quieran sin necesidad de vincularse a él hasta que se produzca una supuesta venta en el futuro, si es que se realiza.

Aunque cada vez existen más razones para realizar un contrato de renting para particulares, es en el caso de los profesionales y de las empresas es cuando la motivación y los beneficios se acentúan.

Motivos por lo que es recomendable el renting en una empresa

A nivel personal es común e incluso una costumbre tener un coche que sea propio, aunque eso conlleve más gastos a lo largo del año. Sin embargo, en las empresas, lo que se busca es obtener la mayor rentabilidad posible. Por tanto, hay que prestar mucha atención al ahorro que supone contratar un renting con unas buenas condiciones ajustadas a los precios del mercado.

Además, existen muchas situaciones en las que por motivos de producción o una mayor carga de trabajo es necesario la utilización de vehículos de forma adicional durante un determinado período de tiempo. En estos casos no es buena idea adquirir vehículos que después puedan no tener un uso real. Cuando la actividad para la que son necesarios sea puntual o estacional el renting es la mejor solución.

También hay que tener en cuenta que en muchas empresas se utilizan vehículos para la realización de algunos trabajos concretos, mientras que para otros no son necesarios. Tener un coche en propiedad que no tendrá un uso a tiempo completo es un gasto innecesario de recursos.

Otro motivo de peso serían los posibles cambios en la normativa con respecto a los vehículos dedicados al trabajo, con el añadido de los cambios legislativos que se están llevando a cabo en materia de sostenibilidad del medio ambiente. Hoy en día, vincularse a largo plazo a un vehículo es peor idea que nunca.

En líneas generales, la adquisición de una flota de vehículos a nivel empresarial, es tremendamente costosa y supone bastantes problemas. Por ello, la mayoría de los negocios de éxito recurren a proveedores de este servicio y alquilan sus coches mediante renting.

Si quieres saber más sobre cuándo conviene realizar este tipo de contratos y se es la mejor opción para ti, no dudes en contactar con nosotros.

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